Oye, ¿por qué no te callas un ratito y me deja en paz de una puta vez? Que aunque parezca una pregunta, ¡es de lo más retórico que puede haber en este mundo!Que parece que no te enteras que no me importas una mierda, que ya se acabó. Que lo que hubo, se perdió. Y si te digo la verdad dudo muchísimo, es más, puedo acertar si digo que nunca más va a haber nada entre nosotros, nunca. Entérate que no me importas, grábate en la cabeza que no me interesa tenerte, ni cerca ni lejos. Intenta olvidarte de mí, y ya estás tardando en hacerlo. No vuelvas a nombrarme, y mucho menos a pensar en mí. Que sí, tú niega que lo haces, pero ambos sabemos perfectamente que forma parte de tu rutina, de tu día a día. Y siéntete afortunado. No todo el mundo tiene la suerte de ocupar espacio en uno de mis tablones.
Por cierto, que te vaya bien.
