Se convirtió en alguien especial, desde el primer segundo en que sus labios rozaron los míos, noté el aire puro de ese momento, mis latidos se aceleraron y si no llega a ser por su aire, no estaría escribiendo ésto. Desde ese día, es la última persona en la que me acuerdo antes de que mis ojos se cierren una noche más, y es mi primer pensamiento cuando se abren lentamente por la mañana, es lo que me hace tener fuerza en un día lluvioso de colegio.
Él y yo formamos uno. Es la solución de un gran problema matemático. Una lucha, con una batalla ganada. La nuestra.
Él y yo formamos uno. Es la solución de un gran problema matemático. Una lucha, con una batalla ganada. La nuestra.
